Canadá ha implementado nuevas medidas para contrarrestar la creciente injerencia híbrida de Rusia, incluyendo programas para detectar desinformación y apoyar a las víctimas de estos ataques. Funcionarios advierten que las operaciones de influencia del Kremlin se están intensificando y apuntando directamente a la sociedad canadiense. Las nuevas iniciativas buscan fortalecer la capacidad del país para identificar y mitigar campañas de desinformación destinadas a socavar la confianza pública y polarizar a la población. Además, se priorizará el apoyo a individuos y comunidades afectadas por estas tácticas de coerción e interferencia. Canadá también incrementará la cooperación internacional para compartir información y mejores prácticas en la lucha contra las amenazas híbridas. El gobierno canadiense enfatiza su compromiso con la defensa de la integridad del proceso democrático y la protección de sus ciudadanos. Estas acciones reflejan la preocupación por la sofisticación y el alcance de las actividades maliciosas provenientes de Rusia.