Un grupo de activistas llevó a cabo una protesta en Toronto, Canadá, el viernes 12 de junio de 2026. Durante la acción, los manifestantes desplegaron una pancarta roja de grandes dimensiones sobre el logotipo de la Copa del Mundo ubicado cerca de una carretera principal. El objetivo central de esta movilización es solicitar formalmente que la FIFA expulse a Israel de sus competiciones. Esta medida busca visibilizar el descontento social y presionar a los organismos deportivos internacionales. La acción disruptiva ocurrió en un punto estratégico para garantizar la máxima visibilidad del mensaje. Los organizadores vinculan esta protesta con la situación política y humanitaria actual. El incidente resalta la creciente tensión y el uso de eventos deportivos como plataforma de denuncia política.