Las autoridades de Kaohsiung han advertido sobre una sofisticada red de estafas que ha comenzado a dirigirse específicamente a los estudiantes. El esquema comienza con promesas engañosas, como la supuesta donación de grandes sumas de dinero a cambio de pequeñas acciones. Una vez que la víctima cae en la trampa, los criminales solicitan la transferencia de fondos bajo diversos pretextos operativos. El objetivo final es utilizar las cuentas bancarias de los jóvenes para blanquear capitales de origen ilícito. La policía ha detectado que los estafadores utilizan tácticas de manipulación psicológica para asegurar la cooperación de los alumnos. Ante esta situación, se insta a la comunidad educativa a extremar precauciones y desconfiar de ofertas económicas irreales. Las autoridades recomiendan denunciar cualquier contacto sospechoso inmediatamente para evitar complicaciones legales relacionadas con el lavado de dinero.