Un enjambre sísmico en los Campos Flégreos, provocado por el terremoto más fuerte en cuarenta años, ha dejado consecuencias significativas para los residentes. Diez edificios han sido declarados inhabitables, forzando a aproximadamente 300 personas a abandonar sus hogares. Aunque la actividad sísmica parece haberse detenido, la emergencia para los desplazados continúa. La mayoría ha encontrado refugio temporal con familiares o amigos. Aproximadamente noventa personas, incluyendo menores, han sido alojadas en un centro de acogida habilitado en Palatrincone, Monteruscello. Las autoridades continúan evaluando la seguridad de otras estructuras en la zona.