El analista Luis Ernesto Aparicio señala un cambio en la dinámica de las campañas electorales. Tradicionalmente centradas en propuestas para mejorar la calidad de vida, ahora se enfocan en la figura del adversario político. Las discusiones sobre programas de gobierno, modelos económicos y políticas públicas han perdido protagonismo. En su lugar, se observa una tendencia a definir a los candidatos a través de la confrontación y la polarización. Este enfoque, según Aparicio, redefine la estrategia electoral, priorizando la descalificación del oponente sobre la presentación de soluciones concretas. El artículo, publicado en TalCual, sugiere una preocupación por la calidad del debate público y la orientación de las campañas.