La futbolista camerunesa ha roto su silencio ante una alarmante ola de violencia contra las mujeres en su país. En apenas una semana, al menos ocho mujeres han sido asesinadas, generando indignación y preocupación a nivel nacional. La deportista denuncia la complicidad ante estos crímenes y exige una respuesta contundente de las autoridades. Su declaración busca visibilizar la problemática y romper el silencio que, según ella, alimenta la impunidad. La atleta argumenta que guardar silencio equivale a ser cómplice de estos actos atroces. Este pronunciamiento se suma a una creciente demanda de justicia y protección para las mujeres en Camerún, donde el feminicidio se ha convertido en una grave crisis social.