La reciente publicación de nuevos nombramientos de pastores por la jerarquía de la Iglesia Evangélica de Camerún (EEC) ha provocado reacciones encontradas. La controversia se centra en el traslado de un pastor a una nueva parroquia, despertando acusaciones de tribalismo. Algunos miembros de la comunidad expresan su descontento con la decisión, alegando favoritismos y falta de transparencia en el proceso de asignación. Se cuestiona si la decisión está motivada por consideraciones étnicas más que por necesidades pastorales. La EEC aún no ha emitido una declaración oficial en respuesta a las acusaciones. Este conflicto amenaza con crear divisiones dentro de la iglesia y sus fieles. La situación exige una investigación exhaustiva y un diálogo abierto para resolver las tensiones.