La empresa estatal de telecomunicaciones de Camerún, Camtel, ha generado controversia tras la adjudicación de un contrato de 133 millones de francos CFA (aproximadamente 215.000 euros) para la adquisición de cerca de 23.700 agendas y calendarios. La magnitud del gasto ha suscitado interrogantes sobre la justificación y transparencia del proceso. Aunque los detalles específicos del contrato no se han revelado completamente, la operación ha llamado la atención de observadores y medios locales. Se cuestiona si el monto invertido es proporcional a la cantidad de artículos a adquirir. Camtel aún no ha emitido una declaración oficial detallada al respecto. La situación plantea dudas sobre la gestión de los recursos públicos en la empresa estatal. Se espera que las autoridades competentes investiguen el caso para determinar si se siguieron los procedimientos adecuados.
