La ministra de Educación Secundaria de Camerún, Pauline Nalova Lyonga, ha convocado a más de 16,000 miembros del personal docente para que se presenten ante su ministerio en un plazo de 14 días. La medida se basa en una serie de comunicados emitidos el 15 de junio, revelando irregularidades detectadas durante un reciente censo biométrico y físico realizado en abril y mayo. Sorprendentemente, 1,205 docentes han sido declarados fallecidos a pesar de estar vivos, según los registros oficiales. La ministra solicita a estos individuos presentar pruebas de vida, incluyendo certificados, identificación y documentación del censo, para aclarar la situación. Además de este caso inusual, otros 5,659 docentes son acusados de abandono de puesto, 3,172 tienen paradero desconocido, y miles más enfrentan otras acusaciones administrativas. Las autoridades investigan posibles irregularidades y manipulación de datos dentro de las instituciones educativas. La ministra afirma que el objetivo es "disipar cualquier malentendido" y esclarecer las circunstancias detrás de estas inconsistencias.