Las autoridades checas instalarán cámaras en aproximadamente cuarenta cruces ferroviarios en todo el país. Estas cámaras registrarán las matrículas de los vehículos y el comportamiento de los conductores, incluyendo el respeto a las señales de tráfico y a la señalización luminosa. El objetivo principal es facilitar la identificación y sanción de comportamientos negligentes y peligrosos al conducir cerca de las vías. Ya este año, se han impuesto más de 700 multas por infracciones en los cruces ferroviarios. Esta medida busca prevenir accidentes, especialmente en carreteras de menor categoría. Según la administradora de ferrocarriles, Nela Eberl Friebová, ya no existen cruces sin barreras en las carreteras principales, por lo que ahora la atención se centra en mejorar la seguridad de las vías secundarias. La vigilancia mejorada es parte de una estrategia más amplia para proteger a los usuarios de la vía y prevenir tragedias.