El director general de prisiones de Camboya ha advertido sobre una superpoblación carcelaria sin precedentes. En los primeros seis meses de 2026, la población reclusa aumentó en casi 5,000 personas, impulsada principalmente por una mayor represión de estafas en línea, pandillas juveniles, drogas y delitos generales. Las proyecciones indican que para finales de 2028, el número de detenidos podría alcanzar las 85,000 personas. Esta situación plantea serias preocupaciones de gestión para las autoridades penitenciarias. El aumento de la población carcelaria presiona los recursos y la capacidad de las instalaciones. Las autoridades camboyanas se enfrentan al desafío de abordar las causas subyacentes del aumento de la delincuencia y gestionar eficazmente el sistema penitenciario.