Bou Meng, un artista camboyano y uno de los pocos sobrevivientes del infame centro de torturas de los Jemeres Rojos, falleció a los 85 años. Durante el régimen de terror en la década de 1970, su habilidad para pintar retratos de Pol Pot, el líder de los Jemeres Rojos, fue la razón por la que se le mantuvo con vida. Meng fue uno de solo siete sobrevivientes conocidos de la prisión S-21, también conocida como Tuol Sleng, donde miles fueron torturados y asesinados. Su testimonio y arte ofrecieron una visión crucial de las atrocidades cometidas bajo el gobierno comunista. La muerte de Meng representa la pérdida de un valioso testigo de la historia de Camboya. Su legado perdurará a través de sus obras de arte y el recuerdo de su increíble resiliencia.