El grupo de inversión extranjera Sev.en ha iniciado acciones legales contra el operador de la central eléctrica Callide. La demanda, que supera los 1.000 millones de dólares, se fundamenta en una serie de fallos catastróficos ocurridos en las instalaciones. Según Sev.en, estas deficiencias técnicas provocaron una pérdida masiva de capacidad de generación. En total, se reportan 1.700 días de inactividad operativa debido a los incidentes. El caso pone de relieve la gravedad de las averías en la planta energética. Actualmente, se busca determinar la responsabilidad financiera por los daños ocasionados. El proceso judicial analizará el impacto de estas fallas en el suministro eléctrico.
