La policía investiga la muerte de casi 120 perros en un refugio animal en Fortuna, California. El refugio, que recibía perros abandonados, se había comprometido a no practicar la eutanasia. Las autoridades descubrieron una fosa común en las instalaciones, donde muchos de los animales presentaban heridas de bala. La investigación se centra en determinar las causas de la muerte y si se cometió algún delito. El refugio está siendo objeto de escrutinio por incumplir su promesa de no sacrificar a los animales. Las autoridades continúan con las excavaciones para determinar el número exacto de cadáveres y esclarecer los hechos. El caso ha generado indignación entre defensores de los animales y la comunidad local.