Un reciente estudio revela que las fallas de San Andreas y San Jacinto en California están acumulando una presión tectónica sin precedentes en los últimos mil años. Esta acumulación incrementa significativamente la probabilidad de terremotos de gran magnitud y réplicas en áreas urbanas densamente pobladas del estado. Los investigadores indican que las fallas se encuentran en un estado de “carga”, lo que sugiere una mayor tensión acumulada. El análisis se basa en datos que muestran un aumento notable en la presión a lo largo de estas fallas. Aunque no se puede predecir con exactitud cuándo ocurrirá un terremoto, el estudio subraya la necesidad de prepararse para un evento sísmico potencialmente devastador. Las autoridades están evaluando los resultados para mejorar las medidas de mitigación y respuesta ante desastres.