La localidad costera de Cadzand, en Zelanda, se ha quedado sin estación de bomberos después de que un tribunal rechazara la demanda presentada por los bomberos voluntarios para evitar el cierre. La estación cerró el 1 de agosto debido a la falta de personal voluntario suficiente para cubrir las necesidades del servicio. Los bomberos voluntarios y la comunidad local se opusieron a la decisión, argumentando que la seguridad de la zona se vería comprometida. Afirmaron que la Región de Seguridad de Zelanda no hizo lo suficiente para mantener la estación abierta, a pesar de las advertencias sobre la escasez de voluntarios desde 2023. El tribunal dictaminó, sin embargo, que la Región de Seguridad sí realizó esfuerzos, incluyendo la formación acelerada de voluntarios y la exploración de alternativas de personal. A pesar de estos intentos, no se pudo superar la falta de personal, ya que se necesitan cuatro voluntarios por puesto (comandante y conductor), y actualmente solo hay uno de cada uno. La corte anticipa que no se podrá reforzar el personal en un futuro previsible, lo que confirma el cierre definitivo de la estación.