El director ejecutivo de Mondelez, empresa matriz de Cadbury, ha defendido la decisión de mantener sus operaciones comerciales en Rusia. A pesar de admitir su descontento por el hecho de que los impuestos de la compañía estén financiando la guerra en Ucrania, argumenta que la salida del país tendría consecuencias negativas para sus empleados locales. Mondelez considera que su presencia en Rusia es importante para garantizar el suministro de alimentos a la población. La empresa ha enfrentado críticas por no cesar sus actividades en Rusia tras la invasión de Ucrania. El ejecutivo no ha detallado planes específicos para reducir su presencia en el país, pero ha asegurado que están monitoreando la situación de cerca. La continuidad de Mondelez en Rusia plantea interrogantes sobre la responsabilidad corporativa en contextos de conflicto bélico.