El jefe de Gabinete, Nicolás Posse, se vio obligado a rectificar declaraciones previas sobre su situación patrimonial. Ante legisladores, Posse había asegurado tener todo declarado “como corresponde”. Sin embargo, admitió haber omitido ingresos en sus presentaciones ante la Oficina Anticorrupción (OA). Esta admisión contradice sus afirmaciones realizadas tanto en el Congreso como en las conferencias de prensa ofrecidas desde la Casa Rosada. La rectificación genera interrogantes sobre la transparencia de la información proporcionada inicialmente. No se han detallado aún los montos omitidos ni las razones detrás de la omisión. El hecho ha generado controversia en el ámbito político y mediático.