Turquía ha suspendido las exenciones fiscales para el fabricante chino de vehículos eléctricos BYD debido a demoras en la construcción de una planta de inversión planificada de mil millones de dólares. Un funcionario del Ministerio de Industria y Tecnología turco informó a Nikkei Asia que se advirtió a BYD sobre la posible necesidad de reembolsar los incentivos si el proyecto no se lleva a cabo. La suspensión se debe a la falta de progreso en la ejecución del proyecto de inversión. La empresa china había anunciado planes para establecer una fábrica en Turquía, pero el desarrollo se ha estancado. El gobierno turco busca asegurar que las inversiones extranjeras se materialicen según lo prometido. La medida subraya la importancia que Turquía otorga al cumplimiento de los compromisos de inversión.