El alcalde de Buzău, Constantin Toma, quien renunció recientemente a cargos de liderazgo en el Partido Social Demócrata (PSD), ha criticado la designación de Adrian Veștea como posible Primer Ministro. Toma argumenta que la decisión del presidente Nicușor Dan prioriza la estabilidad del PSD por encima de los intereses nacionales. Según el exdirigente, Veștea tiene dos objetivos principales: debilitar al Partido Nacional Liberal (PNL) y asegurar la supervivencia del PSD. Toma fue previamente calificado por el líder del PSD, Sorin Grindeanu, como un “bolojenista”, un término con connotaciones despectivas. La crítica de Toma se suma a la tensión política en Rumanía tras la reciente renuncia de varios funcionarios del PSD. La designación de Veștea ha generado debate sobre las motivaciones detrás de la decisión y su impacto en el panorama político rumano.
