El presidente de la Confederación Portuguesa de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Jorge Pisco, ha minimizado la importancia del reciente paquete laboral. Pisco considera que las nuevas medidas no representan un obstáculo significativo para el sector empresarial. Su declaración sugiere que los empresarios no anticipan efectos negativos sustanciales derivados de los cambios laborales. El líder empresarial calificó el paquete como un "no asunto", indicando una falta de preocupación por su impacto. Esta postura contrasta con posibles expectativas de debate o resistencia por parte del sector. La reacción de Pisco refleja una evaluación optimista de la capacidad de adaptación de las empresas a las nuevas regulaciones.
