El líder del Partido Laborista británico, Keir Starmer, instó a la unidad interna tras la victoria de Andy Burnham en las elecciones parciales de Makerfield, que le permitieron regresar al parlamento. Esta victoria allana el camino para la esperada candidatura de Burnham para desafiar a Starmer, cuya popularidad ha disminuido. La situación se produce en un contexto de crecientes presiones sobre el liderazgo del partido. Starmer advirtió sobre los peligros de las luchas internas, buscando cohesionar a los militantes. Se anticipa una contienda por el liderazgo en el Partido Laborista. La corresponsal de FRANCE 24, Benedicte Paviot, informa desde Londres sobre el desarrollo de esta situación política.