El líder laborista, Keir Starmer, se reunió con Andy Burnham, quien se presenta como candidato para reemplazarlo. Si Burnham es el único aspirante a la dirección del Partido Laborista, podría convertirse en el próximo Primer Ministro del Reino Unido. Esta posibilidad se plantea con una fecha límite: el 17 de julio. La reunión entre ambos líderes se centra en el futuro del partido y la posible transición de liderazgo. Analistas sugieren que la falta de otros contendientes fortalece la posición de Burnham. La fecha del 17 de julio es crucial, ya que marca un punto de inflexión en la carrera por la jefatura del partido y, potencialmente, del gobierno británico. La situación actual sugiere un escenario inusual donde la ausencia de competencia podría acelerar el ascenso de Burnham al poder.