El gobierno militar de Burkina Faso ha cortado relaciones diplomáticas con Francia, alegando que esta última atenta contra sus intereses nacionales. La decisión, anunciada este sábado, marca un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países. Las autoridades burkinabesas no han detallado públicamente las acciones específicas que motivaron la ruptura, pero la acusación de injerencia sugiere tensiones previas. Este movimiento se produce en un contexto de creciente hostilidad hacia la influencia francesa en la región del Sahel. Burkina Faso se une así a otros países del área que han cuestionado la presencia y el papel de Francia en sus asuntos internos. La junta militar ha solicitado la retirada de personal diplomático francés en un plazo de 48 horas.