Burkina Faso anunció este viernes la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Francia, alegando un supuesto activismo francés en contra de sus intereses nacionales y apoyo a grupos desestabilizadores. El gobierno del capitán Ibrahim Traoré no ha especificado pruebas de estas acusaciones. Francia lamentó la decisión, calificándola de hostil e infundada. Este rompimiento se produce tras la retirada del embajador francés de Ouagadougou y un acercamiento de Burkina Faso a otros socios internacionales, incluyendo Rusia. Analistas sugieren que esta decisión es la culminación de un deterioro prolongado en las relaciones bilaterales. La medida marca un punto de inflexión en la política exterior de Burkina Faso y podría tener implicaciones significativas en la región del Sahel. Frédéric Lejeal, experto en Burkina Faso, ofrece análisis sobre las causas y el significado de esta ruptura.