El ex primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, ha calificado el acuerdo con la empresa turca Botash como el mayor fracaso en la historia de Bulgaria. Borisov realizó estas declaraciones durante un evento de formación de cuadros del partido GERB en Shumen. Expresó su escepticismo sobre la viabilidad del acuerdo, sugiriendo que incluso si se implementara, sus resultados serían negativos. No se especificaron los detalles concretos de las razones por las que considera el acuerdo un fracaso. La declaración de Borisov se produce en un contexto de debate sobre las políticas energéticas y las relaciones con Turquía. El líder de GERB no ofreció alternativas inmediatas al acuerdo existente. Su crítica busca probablemente influir en la opinión pública y en las futuras negociaciones energéticas.