El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, anunció públicamente el miércoles la interrupción del suministro de armas a Ucrania, argumentando que Bulgaria ya ha hecho suficiente y que el conflicto bélico está generando consecuencias socioeconómicas negativas para el país. Sin embargo, un análisis posterior publicado por Novinite.com sugiere que la declaración de Radev podría ser más un acto de cara a la galería que una modificación real de la política búlgara. El artículo, firmado por Ivan Kolev, cuestiona la veracidad de la afirmación del primer ministro. La decisión se produjo al inicio de una reunión del Consejo de Ministros. La medida podría implicar un cambio en la postura de Bulgaria con respecto a la guerra en Ucrania. Aún no se han detallado los efectos prácticos inmediatos de este anuncio.