El comité legal del parlamento búlgaro aprobó rápidamente una propuesta de "Bulgaria Progresista" para congelar los salarios de los diputados en 4236 euros. La decisión se tomó en menos de diez minutos y se percibe como un movimiento populista por algunos observadores. Aunque se congela el salario actual, la modificación del reglamento incluye una cláusula que permitiría futuros aumentos. La medida busca responder a la presión pública sobre los ingresos de los representantes. La oposición critica la medida, considerándola una estrategia para desviar la atención de otros problemas más urgentes. Se espera un debate más amplio sobre la propuesta en el pleno del parlamento.