La presencia de Kalina de Sajonia-Coburgo y Gotha, miembro de la familia real búlgara, al frente de la marcha “Desfile por la Familia” generó controversia y debate en redes sociales el fin de semana pasado. Los organizadores del evento expresaron su descontento por las interpretaciones que sugieren una conexión entre la Iglesia y el poder político detrás de la marcha. El evento, que promueve valores tradicionales, ha sido objeto de escrutinio por su posible agenda conservadora. La participación de la princesa Kalina, caminando delante de la banda de la guardia, atrajo la atención mediática y alimentó las especulaciones. Los organizadores emitieron una declaración para aclarar su postura y desvincularse de posibles interpretaciones erróneas. El incidente ha reavivado el debate sobre el papel de la Iglesia y la monarquía en la sociedad búlgara contemporánea.