Seis miembros de un grupo criminal conocido como "Kalashnikov", detenidos en Botunets, permanecerán bajo custodia policial. Uno de los detenidos ha sido liberado bajo una fianza de 10.000 euros. Las acusaciones contra el grupo abarcan una amplia gama de delitos, incluyendo extorsión, amenazas, tráfico de personas y proxenetismo. Las autoridades búlgaras continúan investigando las actividades de la organización criminal. Se espera que la investigación revele más detalles sobre la estructura y el alcance de sus operaciones ilegales. El caso ha generado atención mediática debido a la gravedad de los cargos y la presunta peligrosidad de los implicados. Las autoridades no han revelado detalles adicionales sobre la identidad de los detenidos.