El sistema educativo búlgaro enfrenta interrogantes sobre el abandono escolar y la efectividad de las medidas para garantizar la educación obligatoria hasta los 16 años, tal como lo establece la Constitución. Existe preocupación por la falta de datos públicos y transparentes sobre la cantidad de niños que abandonan la escuela. Se cuestiona la respuesta del Estado ante este problema y los resultados de las políticas implementadas para reintegrar a los estudiantes. La ausencia de información clara dificulta el análisis de la situación y la evaluación de las estrategias existentes. La obligatoriedad de la educación hasta los 16 años se ve comprometida por la falta de seguimiento y soluciones efectivas. Se exige mayor transparencia y responsabilidad en la gestión de este desafío educativo.