El gobierno búlgaro ha aprobado un incremento del 7.8% en todas las pensiones, incluyendo las de jubilación social. A partir del 1 de julio, la pensión social para la vejez ascenderá a 183.81 euros, un aumento desde los 170.51 euros anteriores. Esta medida afectará también a las pensiones por trabajo realizadas hasta finales de 2025. El objetivo del gobierno es mejorar el nivel de vida de los jubilados y pensionistas. El incremento busca compensar la inflación y mantener el poder adquisitivo de los beneficiarios. Se espera que esta decisión tenga un impacto positivo en la economía local a través del aumento del consumo. La medida ha sido recibida con satisfacción por las organizaciones de jubilados en el país.
