Las autoridades búlgaras han reportado un incremento significativo en el tráfico de sustancias ilícitas, principalmente anabólicos y suplementos, que ingresan al país a través de envíos postales en el paso fronterizo de Kapitan Andreevo. La mayoría de estos productos provienen de Turquía, donde su adquisición es más económica. Estos medicamentos, en gran parte, están destinados al mercado negro búlgaro, aunque también se sospecha su re-exportación. Las detenciones de estos envíos se han vuelto casi diarias, evidenciando una creciente tendencia. Las autoridades están intensificando los controles para combatir este flujo ilegal. La situación plantea preocupaciones sobre la salud pública y el crimen organizado. Se investiga el alcance total de esta red de tráfico.
