Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística de Bulgaria revelan un preocupante envejecimiento del personal sanitario. A finales de 2025, más de la mitad de los médicos búlgaros, específicamente 16.607 de un total de 30.409, tendrán más de 55 años. Una proporción similar se observa entre las enfermeras, con casi la mitad superando esa edad. Esta tendencia demográfica plantea desafíos significativos para el futuro del sistema de salud búlgaro. La falta de relevo generacional podría afectar la calidad y accesibilidad de la atención médica. Las autoridades sanitarias deberán abordar esta situación con políticas que fomenten la retención de profesionales y la captación de nuevos talentos. Se anticipa una creciente necesidad de planificación estratégica para garantizar la sostenibilidad del sector.