El vicepresidente búlgaro, Atanas Pekanov, advirtió sobre la dificultad de alcanzar un déficit presupuestario del 3% este año sin perjudicar el crecimiento económico. En declaraciones a Nova Televizia, Pekanov explicó que una reducción excesiva del gasto público podría tener efectos negativos en la economía. El funcionario sugirió que forzar un ajuste fiscal tan ambicioso podría "asfixiar" la economía nacional. No especificó medidas concretas, pero sí enfatizó la necesidad de equilibrar la disciplina fiscal con el apoyo al desarrollo económico. Pekanov implícitamente cuestionó la viabilidad de las metas de déficit sin comprometer la actividad económica. La declaración refleja un debate en curso sobre la política fiscal del país.