Refugiados, migrantes y activistas han denunciado actos de violencia indiscriminada por parte de la policía búlgara en un centro de detención el 26 de julio. Los testimonios describen golpizas masivas y crueles, supuestamente en respuesta a la fuga de dos detenidos. Las víctimas afirman que la violencia no se limitó a los sospechosos de la fuga, sino que se extendió a otros reclusos. Hasta el momento, las autoridades búlgaras no han ofrecido una explicación oficial sobre los incidentes. La falta de transparencia ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos. Se solicita una investigación exhaustiva e independiente para esclarecer los hechos y responsabilizar a los culpables. Este incidente pone de relieve las condiciones en los centros de detención de migrantes en Bulgaria y la necesidad de proteger los derechos de las personas vulnerables.