Diversos expertos han explicado el reciente aumento de insectos, como hormigas voladoras, abejas y escarabajos, dentro de las viviendas. Este fenómeno se debe principalmente a factores de atracción como la luz y los olores, así como a los enjambres naturales que algunas especies realizan en busca de nuevos lugares para establecer colonias. Los especialistas señalan que la presencia de estos insectos no indica necesariamente una infestación, sino más bien un comportamiento estacional. Se recomienda evitar el uso de insecticidas y optar por métodos humanitarios para guiarlos de vuelta al exterior, como abrirlos a la luz o usar un aspirador con cuidado. La prevención, manteniendo limpios los espacios y sellando posibles puntos de entrada, es clave para reducir su aparición. El comportamiento de estos insectos es un proceso natural y, en general, no representa un peligro para la salud humana.