El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires implementará un decreto que obliga a las empresas de transporte público (subte y colectivos) y de recolección de residuos a mantener la prestación de servicios durante los paros laborales. Esta medida se alinea con la ley de modernización laboral nacional, extendiendo su alcance a nivel local. La decisión busca garantizar la continuidad de los servicios esenciales para la población en caso de huelgas de los gremios. Se espera que el decreto minimice las interrupciones en el transporte y la higiene urbana durante las protestas sindicales. Las empresas deberán asegurar un servicio mínimo operativo, aún en situaciones de conflicto laboral. La normativa busca equilibrar el derecho a la huelga con el derecho de los ciudadanos a la movilidad y a un ambiente limpio. La implementación de esta medida generará expectativa sobre su efectividad y posibles desafíos en su aplicación.
