El parlamento taiwanés lleva 292 días sin aprobar el presupuesto general del Estado, lo que está afectando a aproximadamente 890.000 ciudadanos de bajos recursos. La demora impide la distribución de seis importantes subsidios sociales destinados a grupos vulnerables. El legislador Shih Chung-liang ha advertido sobre las consecuencias de esta paralización presupuestaria, destacando el impacto directo en la asistencia social. Entre los subsidios afectados se encuentran ayudas para personas mayores, discapacitados y familias de bajos ingresos. La aprobación del presupuesto es crucial para garantizar la continuidad de estos programas esenciales. La situación genera preocupación por el bienestar de los beneficiarios y la efectividad de las políticas sociales en Taiwán. Se espera que el parlamento resuelva la situación a la brevedad para evitar mayores complicaciones.
