El alcalde de Budapest, Gergely Karácsony, ha declarado que las redes de subcontratistas que operaban como una mafia han sido eliminadas de la ciudad. Esta afirmación se produce en respuesta a un artículo publicado por Telex. Karácsony señaló que incluso el principal sobornador admitió que la administración de la capital no puede ser corrompida. La declaración sugiere un éxito en los esfuerzos para limpiar la corrupción en la contratación pública y la gestión municipal. El alcalde no ha detallado públicamente las operaciones específicas que llevaron a esta supuesta erradicación. Sin embargo, implica una mejora significativa en la transparencia y la integridad de la administración de Budapest. La noticia ha generado debate sobre la efectividad de las políticas anticorrupción implementadas.