Hungría está implementando nuevas medidas de ahorro de energía debido a una situación eléctrica crítica en el país. Como parte de estas medidas, monumentos emblemáticos de Budapest, incluyendo el Parlamento, el Castillo de Buda y la Ciudadela, dejarán de ser iluminados temporalmente. Esta decisión busca reducir el consumo eléctrico nacional frente a la escalada de precios y la incertidumbre en el suministro. El apagado de las luces de estos edificios históricos es un gesto visible del esfuerzo del gobierno por optimizar la energía. La medida tiene como objetivo concienciar a la población sobre la importancia de la eficiencia energética. Se espera que la situación se evalúe periódicamente para determinar la duración de estas restricciones. Más información disponible en el enlace proporcionado.