La Municipalidad del Distrito XII de Budapest ha revelado que recientes estudios de ingeniería confirman el deterioro progresivo de problemas estructurales presentes desde la construcción del edificio en 1910. Estos problemas, identificados poco después de su finalización, se han agravado con el paso de las décadas. El cierre del monumento, uno de los más populares de la ciudad, se prolongará indefinidamente mientras se evalúan las opciones de reparación. Las autoridades enfatizan la necesidad de garantizar la seguridad pública y la preservación del patrimonio arquitectónico. Los resultados de las inspecciones detalladas son determinantes para definir el alcance de las obras necesarias. Se espera que se presenten más detalles sobre el plan de restauración en las próximas semanas. Esto impacta significativamente el turismo en la zona.