El Aeropuerto de Budapest enfrenta nuevas críticas debido a las tarifas de taxi que se cobran a los pasajeros, quienes denuncian aumentos de precios y retrasos en sus destinos. A pesar de las quejas generalizadas, la administración del aeropuerto insiste en que no hay problemas. Los usuarios reportan que pagan más por el servicio de taxi, pero no reciben la eficiencia esperada. Esta situación ha generado indignación entre los conductores de taxi y preocupación entre los viajeros. La falta de transparencia en los precios y la aparente inacción del aeropuerto exacerban el problema. Se insta a las autoridades a investigar las denuncias y garantizar un servicio de transporte justo y eficiente para todos los pasajeros.