El presidente de Rumanía depositó una corona de flores en el monumento a las víctimas de los disturbios mineros de junio de 1990 en la Plaza de la Universidad de Bucarest. Este acto conmemorativo se realizó en recuerdo de los sucesos ocurridos entre el 13 y el 15 de junio de 1990. Los disturbios, protagonizados por mineros, son considerados uno de los episodios más controvertidos del período de transición post-comunista en Rumanía. El evento de 1990 generó violencia y tensiones políticas en el país. En 2026 se cumplirá el 36 aniversario de estos hechos. La conmemoración busca honrar la memoria de las víctimas y reflexionar sobre este período turbulento de la historia rumana.