El alcalde de Bucarest, Ciprian Ciucu, ha impugnado la decisión de la Dirección Nacional Anticorrupción (DNA) de imponerle medidas de control judicial. Esta acción se produce tras ser acusado formalmente de recibir sobornos, después de una audiencia celebrada el día anterior. Ciucu rechaza las acusaciones y busca anular las restricciones impuestas por la DNA. La investigación se centra en presuntos actos de corrupción relacionados con su cargo. El alcalde no ha ofrecido detalles específicos sobre los argumentos de su impugnación. La DNA aún no ha respondido a la contestación de Ciucu. El caso continúa en desarrollo y podría tener implicaciones significativas para la política local en Bucarest.