El Tribunal de Bucarest aprobó la creación de unidades especializadas para litigios partidistas, una decisión impulsada por su presidente delegado, Cosmin Sterea Grossu. Esta aprobación ocurrió tres días antes de que se registrara una demanda por parte de liberales del grupo anti-Bolojan. La demanda busca la suspensión de la decisión de convocar un congreso para el 21 de junio. La medida del tribunal ha generado interrogantes sobre su oportunidad, coincidiendo con un proceso judicial clave dentro del Partido Nacional Liberal (PNL). La creación de estas unidades especializadas podría acelerar el procesamiento de este tipo de casos, pero también plantea preocupaciones sobre posibles sesgos. Se espera que la decisión del tribunal influya en el desarrollo del conflicto interno dentro del PNL.