Un incidente en un café de Brooklyn, Nueva York, ha generado controversia tras la negativa del establecimiento a atender al congresista Dan Goldman. El dueño del café justificó la decisión alegando el apoyo de Goldman a las acciones militares israelíes, calificándolas como un "genocidio". El congresista denunció el hecho como un acto antisemita y lo hizo público a través de redes sociales. El incidente ha provocado una ola de reacciones y debates sobre la libertad de expresión, el antisemitismo y la postura de los negocios ante conflictos políticos. Representantes de diversas organizaciones han condenado la actitud del dueño del café. Se investigan las implicaciones legales del caso y el impacto en la comunidad judía local. El café ha recibido críticas y llamados al boicot tras la difusión del incidente.