El partido por el tercer puesto en la Copa del Mundo sigue generando controversia entre jugadores y entrenadores. Muchos consideran que este encuentro es indeseable tras sufrir la derrota en las semifinales. A pesar de estas críticas, la FIFA no tiene planes de eliminar la denominada "final de bronce". La organización mantiene el partido principalmente debido a los fuertes beneficios económicos que genera. Además, el encuentro permite a las selecciones sumar puntos cruciales para el ranking mundial. A nivel deportivo, también representa una lucha por el prestigio y el honor. Por todo ello, el evento persiste como una pieza clave en la estructura del torneo.