La selección holandesa derrotó contundentemente a Suecia con un marcador de 4-0 en un partido donde dominó desde el inicio. Brian Brobbey, en lugar del habitual Memphis Depay, se convirtió en la figura del encuentro al anotar dos goles en los primeros 17 minutos. Tras el descanso, Cody Gakpo selló la victoria con un doblete propio en un lapso de siete minutos. La actuación de Brobbey y Gakpo dejó el partido sentenciado rápidamente, impidiendo cualquier reacción por parte del equipo sueco. Este resultado consolida la posición de Holanda en su grupo de clasificación. La decisión de alinear a Brobbey demostró ser acertada, superando las expectativas y aportando frescura al ataque naranja.