La reciente adquisición de VMware por parte de Broadcom y la consiguiente reestructuración de productos, programas de partners y modelos de licenciamiento, está impulsando a las empresas a revisar sus infraestructuras existentes de VMware. La reestructuración implica un análisis de la viabilidad operativa a largo plazo de las implementaciones actuales. Esta revisión se debe a los cambios introducidos por Broadcom en la oferta y soporte de VMware. Las empresas buscan determinar si sus inversiones en VMware siguen siendo estratégicas y rentables bajo la nueva dirección. Se espera que este proceso de evaluación genere ajustes en las estrategias de infraestructura de TI de muchas organizaciones. La incertidumbre sobre el futuro de ciertos productos y servicios de VMware también contribuye a esta tendencia.